Este fin de semana hemos visitado Cantabria, aprovechando una oferta de Volotea. Vinimos en un Boeing 717 algo antiguo pero muy cómodo (comparado con los 737 de Ryanair o Vueling que solemos utilizar), que es bastante curioso al tener 2 filas a un lado del pasillo y 3 al otro lado.

El jueves llegamos por la tarde/noche, por lo que sólo paseamos desde la estación de autobuses hasta nuestro alojamiento. El autobús del aeropuerto a la ciudad cuesta 2,90€ y pasa aproximadamente cada media hora, es bastante rápido ya que llega en unos 10 minutos y nos deja en la estación de autobuses que está muy céntrica. Si tu alojamiento no está en el Sardinero (el pico contrario de la ciudad) deberías llegar a tu alojamiento en menos de 30 minutos andando desde allí, ya que Santander no es una ciudad muy grande aunque si con algunas cuestas muy relevantes.

Día 1: Comillas y Santillana del mar

Al día siguiente nos levantamos pero no demasiado temprano, por lo que decidimos ir a visitar algunos pueblos de Cantabria, ay que los autobuses no salen especialmente temprano. En nuestro caso fuimos primero a Comillas y a la vuelta pasamos por Santillana del Mar.

El autobús de Santander a Comillas sale a las 10:30 de lunes a Viernes y a las 11:30 los Sábados, Domingos y Festivos y cuesta 4€.

Tras un largo viaje, viendo unos impresionantes paisajes verdes, de poco más de 1 hora, llegamos a Comillas. El autobús nos deja enfrente del Palacio del Duque de Sobrellano. Este palacio se puede visitar por dentro por 3€ en una visita guiada de unos 30 minutos que empieza a y media durante todas las horas. En nuestro caso llegamos a Comillas a y 45 por lo que decidimos empezar nuestra visita por El Capricho (de Gaudi), una impresionante casa que hizo Gaudí a un rico de la zona. La entrada cuesta 5€ y a en punto hay visitas guiadas de unos 40 minutos (que a nosotros nos pareció que merecía mucha la pena). El interior de la casa y las ocurrencias de Gaudí son impresionantes por lo que no podéis dejar de visitarla.

Seguimos nuestra visita por la iglesia de Comillas, en dirección al mirador de Santa Lucía. Justo antes de llegar al mirador, apreciamos la puerta de los pájaros (o del moro), esta puerta es la entrada a una de las casas (o palacio porque parece gigante) de la zona, y que está basada en un diseño que hizo Gaudí para una casa de Barcelona que no llego a terminarse. Desde el mirador de Santa Lucía, tenemos una impresionante visión de la playa de comillas y de las olas en todo su esplendor. Posteriormente volvimos a la plaza del ayuntamiento donde se encuentra la Fuente Tres Caños, y comimos en la taberna La Bolera, uno de los pocos sitios sin menú de la zona, la comida estaba buena, pero sin nada especial que destacar.

Finalmente, visitamos los jardines del palacio del duque de Sobrellano, un sitio ideal para hacerse fotos. Si te sobra tiempo tienes la opción de subir a ver la universidad de comillas, justo en la colina de enfrente del palacio.

La vuelta desde Comillas, la hacemos cogiendo el autobús en la acera de enfrente donde nos dejó. En esta ocasión le decimos al conductor que vamos a Santillana del Mar (a unos 15-20 minutos). El billete nos costó 1,55€ y debéis coger  el autobús de las 15:28 (de lunes a domingos y festivos), ya que después de este sólo hay otro más que es el que cogeremos en Santillana del Mar para volver a Santander.

El autobús nos deja a la “entrada” de la parte antigua, por lo que nos dirigimos cuesta arriba (en dirección contraria a la que va el bus) por una calle que parece peatonal. Lo primero que vemos a la derecha es la Casa de Los Villa, un bonito edificio que tiene dentro un restaurante. A continuación, cogemos la calle de la izquierda, por donde admiraremos los edificios que hay a ambos lados de la calle hasta llegar a la plaza mayor, donde está el ayuntamiento y el Parador. Salimos por el lateral derecho y seguimos en dirección norte por una calle que va girando hacia la derecha hasta la calle Río por donde llegaremos hasta la Colegiata de Santa Juliana, un impresionante edificio del siglo XIII. Podemos entrar por la parte trasera por 3€, donde podemos ver el claustro y la iglesia. Tras ello volvemos por la calle Río en dirección contraria, parando en el museo del barquillero (es gratis), donde tienen una impresionante tienda de barquillos y chucherías. Si quereis merendar enfrente tenéis Casa Quevedo, donde se puede disfrutar de un sobao o una quesada por sólo 1€. (Estaban bastante buenos y el precio nos pareció correcto para estar en un sitio tan turístico).

Finalizamos viendo todos los edificios que hay  por la calle hasta llegar de nuevo a la parada del autobús. Si vas un sábado, domingo o festivo, puedes empezar visitando el museo de la cueva de altamira (está a media hora andando, cierra a las 18:00 y cuesta 3€)

Tras terminar de ver Santillana del Mar, volvemos a donde nos dejó el autobús y cogemos el siguiente y último (cuidado con que no se te pase la hora) en dirección a Santander. Este autobús cuesta 2,65€ y pasa a las 17:45 de lunes a viernes y a las 19:30 los sábados, domingos y festivos. (Si vas de lunes a viernes tendrás que darte un poco de prisa, pero si vas un festivo o fin de semana puedes verlo todo con mucha tranquilidad).

Día 2: Santander

Empezamos el día paseando por la calle Castelar, viendo sus fantásticos edificios y el puerto chico, hasta llegar a la escuela técnica superior de náutica, que tiene enfrente un pequeño parque con un impresionante dique seco, que seguro que os encanta.

Continuamos bordeando el mar por un parque para niños y pasamos por el Museo Marítimo del Cantábrico, abre a las 10 de la mañana y la entrada cuesta 8€. En su interior hay un gran acuario con peces de la zona del cantábrico y otras muchas cosas interesantes.

Tras esto seguimos caminando y pasamos por la playa de los peligros, donde podemos empezar a disfrutar de las fantásticas playas que nos proporciona Santander. Siguiendo por la playa llegamos a la playa de la magdalena, donde subimos a un parque con la universidad Internacional Menendez Pelayo al fondo.

La rodeamos por la izquierda y por detrás subiendo una escalera para llegar hasta el palacio de la magdalena. Si quieres verlo por dentro, debes darte prisa ya que los fines de semana cierra a las 12:00, aunque lo más bonito es verlo por fuera.

Bajamos por la carretera y podemos ver las carabelas y el pequeño pero genial zoo que tiene el palacio de la magdalena en su territorio.

Avanzamos por la acera hasta llegar al Sardinero, viendo una espectacular vista de la playa y las casas que hay por la zona. Nosotros comimos aquí en un restaurante que hay casi al final de la playa llamado Cormorán, tenían una carta muy buena aunque algo cara (La comida para 2 nos costó 50€ que pagamos muy gustosamente ya que todo estaba muy bueno y en cantidad abundante).

Tras esto cogimos un autobús (1,3€/persona) hasta la calle San Fernando (el principio del centro) desde donde fuimos paseando hasta el Ayuntamiento. Y viendo la zona más “comercial” del centro.

Finalmente llegamos a la Catedral, lo último que decidimos ver en este día. Especialmente recomendable visitar el claustro de la catedral (está por la parte trasera y se sale usando la puerta que está en el lado contrario a la entrada). En nuestro Instagram puedes ver fotos del claustro. La entrada es gratuita, pero tened cuidado de no ir justo a la hora de la misa.

(Si no te has parado mucho o si tienes poco (o nada de) tiempo al día siguiente puedes continuar la visita desde la catedral.)

 

Día 3: Santander (II)

Terminamos nuestro viaje a Santander acercándonos a visitar el centro Botín, este museo de arte contemporáneo es el edificio más moderno que vimos en todo el viaje. Puedes subir de forma gratuita a la azotea (tiene unas vistas de Santander impresionantes, aunque agarrate bien si hace viento porque puedes salir volando, y también puedes entrar gratis en la cafetería (tiene unos precios un poco más elevados que otras de la zona, pero dentro del margen en el que no te sientes demasiado estafado). Si quieres visitar el museo por dentro, cuesta 8€ y puedes comprar las entradas por internet o en la entrada (no suele haber colas). Si te gusta el arte contemporáneo es una visita obligatoria.

Tras esto subimos por las calles que hay enfrente del centro Botín y nos encontramos de casualidad con la iglesia del sagrado corazón. Esta iglesia tiene todas sus paredes decoradas y es realmente impresionante y recomendamos visitarla (Nos gusto más que la catedral).

Tras toda una mañana de cuestas viendo Santander fuimos a la estación de autobuses a coger el autobús del aeropuerto. Os aconsejo no ir muy temprano al aeropuerto ya que es muy pequeño y no hay prácticamente de nada. (Como vayas a una hora muy temprano o por el mediodía puedes encontrarte que no hay ni pasajeros).

Y así terminó nuestro viaje por Cantabria. ¿Has visitado Santander o Cantabria? Cuéntanos que pueblos te han gustado más y que cosas nos hemos dejado por ver en Santander en los comentarios.

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